6:47 am - Jueves, 30 de Marzo de 2017

DESPEJANDO EL EVANGELIO

Por Pastor Héctor Morales.-
Como ya sabemos, Jesús no vino a éste mundo a morir por la verdad, porque Él es la verdad(Jn. 3:16). Jesús vino a éste mundo con un propósito bien definido de rescatar la humanidad que había caído en el pecado y se había separado de Dios(Isaías 59:2).
No obstante, el enemigo (Satanás) nunca ha ahorrado esfuerzo para continuar cautivando la humanidad con falacias y mentiras en la que incluso, muchos creyentes y líderes han sido víctimas de sus macabras maquinaciones. Por ejemplo; En mi experiencia pastoral, no he encontrado ningún registro bíblico que diga que Jesús o sus discípulos hayan apelado a la SANGRE de CRISTO para echar fuera los demonios.
Jesús nunca dijo a NADIE “Te reprendo en nombre de mi sangre”, ni los discípulos lo hicieron después de su partida, porque El nunca lo enseñó.
En mí opinión, creo que fue otra de las grandes falacias del enemigo para enfriar el impacto que produce en ellos la PALABRA de DIOS.
Los demonios NO resisten la Palabra de Dios, éste fue TODO el secreto que Jesús tenía. Que nos quede claro, la SANGRE de CRISTO, NO fue derramada para echar fuera demonios, sino:
#1- Perdón de pecados(Heb.11:22)
#2- Para redención(Ef.1:7)
#3- Santificación(Heb.13:12)
y #4- Vida eterna(Jn.6:53)
Probablemente usted esté pensando, pero yo he orado por endemoniados y han sido libres. Bueno, eso no significa que oraste correctamente, sino que el Espíritu Santo intercedió porque tu no sabías orar (Romanos 8:26). Así de fácil!
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